Una educación de calidad es, a nuestro juicio, la principal arma para erradicar la pobreza. Cada padre o tutor tiene el derecho de elegir, según sus aspiraciones y valores personales, la educación que estime mas conveniente para su hijo o pupilo. Cómo movimiento anhelamos que la situación económica de los familiares o tutores no sea un impedimento para garantizar la calidad en la educación, sino que todos los colegios tengan una excelente calidad de enseñanza, sin importar el sector socioeconómico al que pertenezcan.









